PARA QUÉ
LOS SEMILLEROS DE INVESTIGACIÓN
Luis
Carlos Torres Soler1
Resumen
El Estado establece que sólo podrán
reconocerse como universidad, a las instituciones que dentro de un proceso de
acreditación, demuestren tener experiencia en investigación científica de alto nivel.
Las universidades deben promover los semilleros de investigación como un
espacio para ejercer la libertad y la crítica académica, la creatividad, la
innovación. Los semilleros de investigación permiten la participación de los
alumnos en la gestión de proyectos de investigación de diferente índole en la
que el estudiante comprende que investigar es un proceso unido a la formación.
Son grupos que adquieren instrumentos para el desarrollo de investigaciones, en
un ambiente de tertulia y diálogo donde se aprende a aprender y se descubre
nuevo conocimiento y métodos de aprendizaje. El aprendizaje basado en problemas
es un método que fortalece el proceso de investigación formativa,
multidisciplinario, es universal en la educación superior, es un método de
aprendizaje por descubrimiento. Los nuevos retos de la educación superior en
Colombia le imponen a la comunidad académica abrirse en todos los campos.
Pensar en seguir actuando como islas es atentar cruelmente contra el desarrollo
del país.
PALABRAS
CLAVES
Semilleros,
Investigación, Innovación, Problemas, Método, Educación Superior, Aprendizaje
ABSTRACT
The State establishes that they will only be been able to recognize as
university, to the institutions
that inside an acreditación process, demonstrate to have experience in
scientific investigation of
high level. The universities should promote the investigation nurseries
like a space to exercise the
freedom and the academic critic, the creativity, the innovation. The
investigation nurseries allow the
participation of the students in the administration of projects of
investigation of different nature in
which the student understands that to investigate is a process together
to the formation. They are
groups that acquire instruments for the development of investigations,
in a gathering atmosphere
and dialogue where he/she learns how to learn and he/she is discovered
new knowledge and
learning methods. The learning based on problems is a method that
strengthens the process of
formative investigation, multidisciplinario, it is universal in the
superior education, it is a learning
method for discovery. The new challenges of the superior education in
Colombia impose to the
academic community to open up in all the fields. To think of continuing
acting as islands is to
attempt cruelly against the development of the country.
KEY WORDS
Nurseries, Investigation, Innovation, Problems, Method, Superior
Education, Learning
Introduction
En la
sociedad del conocimiento, la educación debe concebirse desde la integralidad,
pues allí la
persona
recibe bases para la formación del pensamiento y el desarrollo de la
sensibilidad y
sociabilidad
humana que le permitirán actuar ante las diversas situaciones que se le
presente.
Sin
embargo, no se proyecta de esta manera, lo cual provoca la baja capacidad del
recurso
1
Matemático. Maestría en Ingeniería de Sistemas. Maestría en Ciencias de la
Educación. Profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de
Colombia. Docente-investigador. e-mail:
lctorress@unal.edu.co humano para
actividades de ciencia y tecnología, determinando la baja productividad
técnicocientífica y la baja competitividad e insostenibilidad de los procesos
investigativos. Varios indicadores señalan que el país anda rezagado en
procesos de innovación, lo que lleva a un enorme riesgo para enfrentar el reto
de una economía globalizada, máxime cuando las ventajas competitivas de los
países parecen fundamentarse en la capacidad del recurso humano y la infraestructura
instalada en ciencia y tecnología.La preocupación del Estado, para hacer de la
actividad de ciencia y tecnología un elemento clave del desarrollo social y
económico, se refleja en la Ley 30 de 1992 sobre Educación Superior, que establece
que sólo se podrán reconocer como universidad2, a las instituciones que, dentro
de un proceso de acreditación, demuestren tener experiencia en investigación
científica de alto nivel, entre otras normas.
La mayoría de las universidades colombianas
identifican los trabajos de grado como principal estrategia para fortalecer en
los estudiantes la capacidad investigativa y así contribuir al desarrollo del
conocimiento y generar impacto en el medio productivo. Sin
embargo, la especialización disciplinaria
que riñe con las necesidades para contextualizar sistemas complejos, diversos y
multidimensionales,
a partir de un entorno productivo, una sociedad compleja y el conjunto de
interacciones
e incertidumbres producen emergencias que obligan a mirar hacia otro rumbo.
Las
capacidades investigativas de los estudiantes se fortalecen sólo a través de la
investigación
misma, del
aprender-haciendo, en un ambiente de trabajo colectivo para la búsqueda de
alternativas,
donde prime la interdisciplinaridad, la colaboración y la armonía de trabajo en
equipo,
como la
tolerancia y el respeto a la diferencia. La comunicación permanente en grupo,
la
socialización
de las decisiones, el debate de propuestas y de resultados, la interacción con
especialistas,
son estrategias de la formación de los jóvenes investigadores porque permiten
el
ejercicio
de la crítica, del debate abierto y de la argumentación. Esto puede partir de
la creación de
semilleros
de investigación.
La
investigación en la universidad
Los
semilleros de investigación, formados en su mayoría por alumnos (jóvenes),
constituyen un
nuevo
modelo de enseñanza aprendizaje. Se conciben como un espacio para ejercer la
libertad y
la crítica
académica, la creatividad y la innovación. Un semillero no sólo genera
conocimiento para
el mejoramiento
de los sistemas, sino que transfiere y capacita sus integrantes para el
desarrollo
de
pensamiento.
Una
universidad que posea políticas adecuadas para la generación de proyectos y
programas de
investigación3,
y exista una organización de la investigación, la institución, los docentes y
los
estudiantes
tienen alta posibilidad de beneficiarse, haciendo parte de los objetivos,
formas de
trabajo,
equipamiento de laboratorio, formación académica y otros factores involucrados,
accediendo
a través de trabajos de grado, seminarios, conferencias, publicaciones, foros,
etc., al
desarrollo
de conocimiento, productividad técnico - científica y aplicaciones que
beneficien en una
mayor
dimensión profesional a la sociedad, como los proyectos de investigación.
De esto se
deduce que es beneficioso para las universidades apoyar el desarrollo de
semilleros de
investigación
porque fortalecen la investigación de acción, formativa, experimental,
descriptiva y
otros
tipos de investigación de acuerdo con el capital humano y por ende el producto
profesional
que
entrega a la sociedad.
El trabajo
de los estudiantes con los docentes que investigan se llamaría investigación
formativa, y
trabajando
cerca de un profesor o a de grupo de investigadores, se aprende, entre muchas
cosas
:
• Plantear
problemas.
• Formular
hipótesis.
• Saber
recopilar información y sintetizarla.
• Diseñar
metodología.
• Trabajar
en equipo.
• Discutir
resultados.
Y, además
de la formación en investigación o de la investigación formativa, ayuda a:
• Fortalecer
los espacios académicos.
•
Familiarizar al estudiante y al docente con métodos y técnicas investigativas.
• Servir
de ensayo y experimentación en procesos investigativos y de aprendizaje.
Los
semilleros de investigación permiten la participación de los alumnos en la
gestión de proyectos
de
investigación de diferente índole, privilegiando la participación en el
diagnóstico de su realidad
social y
ambiental, fortaleciendo las capacidades investigativas para la toma de
decisiones y
promoviendo
a jóvenes con capacidad de investigación.
A la
universidad, como principal instancia encargada de la formación profesional y
humana de los
miembros
de la sociedad, le corresponde la definición de estrategias para fortalecer,
priorizar y
contextualizar
la investigación, de manera que su acción se convierta en una opción válida de
desarrollo
de la sociedad. La propuesta de semilleros de investigación constituye una
estrategia
para
impulsar la investigación en la universidad y para que estudiantes y profesores
sean
protagonistas
del desarrollo.
La
flexibilización de los currículos es primordial para que los jóvenes talentos
tengan la posibilidad
de
desarrollar su interés y sus capacidades en investigación, aprendan a aprender,
generen
proyectos
y a la par desarrollen capacidad de comprender el conocimiento establecido y la
habilidad
de emplearlo en nuevas situaciones, caracterizado este tipo por la autonomía de
pensamiento,
creatividad y aprendizaje independiente. Es decir, se promueve el aprendizaje
autónomo y
creativo, donde el estudiante comprende que investigar es un proceso unido a la
formación.
Investigar en el pregrado es prepararse para la vida, para la profesión y
eventualmente
para el
posgrado.
Lo
anterior requiere definir políticas claras y flexibles, que: (1) fundamenten
los semilleros de
investigación
en la universidad; (2) promuevan nuevos procesos de trabajo para profundizar en
el
conocimiento
de la disciplina y su aplicabilidad dentro de diferentes contextos y (3) se
apoyen los
procesos
investigativos.
Varias
universidades poseen adecuadas políticas sobre la estructura y el desarrollo de
la
investigación;
sin embargo, no existe planta de docentes investigadores, no poseen
infraestructura
para la
investigación, por lo tanto no existen líneas de investigación, aunque éstas
están
establecidas;
las bibliotecas carecen de libros y revistas especializadas. Igualmente, la
institución
considera
que no es competencia de ella el desarrollo de la investigación y mucho menos
la
publicación
o divulgación de los resultados.
La cultura
investigativa en una organización traduce el conjunto epistémico que subyace a
todo
proceso de
investigación. Este conjunto epistémico es observable a través de proposiciones
que
expresan
creencias, esquemas procedimentales y valores y que se refieren al proceso de
investigación.
4
Este
conjunto epistémico, que equivale a una cultura organizacional investigativa,
está en
correspondencia
con un contexto cultural-académico de producción investigativa que puede ser
curricular
o gerencial, en atención a criterios observacionales: la responsabilidad del
investigador,
el nivel
de cohesión de las investigaciones producidas, el destino del producto
investigativo, la
enseñanza
de la investigación y la formación de investigadores, el control de los métodos
y
operaciones
y la estructura organizativa.
Para los
casos en los que el conjunto epistémico responde a los intereses de una cultura
gerencial,
se
obtienen acciones investigativas como respuesta a las demandas de necesidades
de
conocimiento
de la sociedad, obteniéndose un proceso de investigación colectivo o
transindividual.
Este
proceso es típico de una cultura organizacional en la que la visión de los
procesos es
característica
de una concepción gerencial.
La
interdisciplinaridad nos obliga a comprometernos en la investigación de la
interacción, ayudando
al proceso
por la naturaleza de las cosas, por la complejidad de los fenómenos, a la
diversidad de
contextos
para aplicar una solución a problemas. Hoy, este concepto evoluciona a
transdisciplinaridad,
donde
las diferentes disciplinas confluyen con un objetivo en común.
Relacionando
estos antecedentes con los semilleros, queda claro que además de la
multidisciplinaridad
se tiene el gran entusiasmo que generan los grupos, construyendo un medio
propicio
para la formación integral, dándose un enriquecimiento mutuo4.
Las
propuestas de investigación son el inicio del desarrollo del proceso de
construcción y
consolidación
de las capacidades de investigación en la universidad.
Uno de los
procesos básicos de la investigación es la ejecución y defensa de los trabajos
de
investigación.
Es un proceso con alta variabilidad donde interactuan componentes de tipo
personal
e
institucional. Los componentes personales incluyen las funciones, la posición
social y el campo
de
influencia. Los componentes organizacionales abarcan las políticas
investigativas.
Independientemente
del estilo dado a la investigación, la estructura variable durante el proceso
de
investigación
puede ser sincrónica o diacrónica. En la estructura sincrónica, los elementos
de
variabilidad
se atribuyen a los componentes extraestructurales y lógico-estructurales. El
primero
atiende
los aspectos organizacionales adscritos al contexto inmediato del investigador
y el segundo
al de la
investigación. Ambos aspectos interactúan, hasta definir su campo experiencial,
filosófico,
teórico-informacional
y el metodológico-operativo; estos campos permanecen hasta que cambie el
estilo
epistemológico de entrada.
Mientras
sea permanente la interacción de estos elementos, el componente lógico
estructural
estará
identificado con la misma configuración, dentro de su campo de variabilidad, en
los aspectos
metodológicos,
empíricos y teóricos y caracterizados por los campos de variabilidad del
componente
extraestructural.
En la
estructura diacrónica, los aspectos de variabilidad están representados por el
proceso
individual
de elaboración de un trabajo de investigación al efectuarse en un lapso
determinado y
con un
especifico autor y en un proceso cultural atribuido a grupos sociales en
momentos
históricos.
Los mismos
elementos de variabilidad de la investigación, al igual que aquellos de la
relación tutor
e
investigador, permiten caracterizar la cultura investigativa de la
organización, encontrándose
elementos
que pueden ser observados desde una perspectiva netamente académica5.
Semilleros
de investigación
¿Pero qué
es un semillero de investigación? Varias concepciones existen, las cuales se
plantean
desde la
complejidad del sistema en que se desenvuelve y los diversos enfoques y
estructuras que
pretende
dárseles a los semilleros de investigación. Algunas de estas definiciones son:
- Es una
comunidad de aprendizaje donde confluyen los estudiantes de las diferentes
profesiones
y disciplinas con el propósito de buscar una formación integral.
- Es un
grupo de estudiantes dirigidos por uno o varios docentes para comprender una
temática
y sus
aplicaciones a partir de realizar discusiones y críticas, apoyados en
metodologías hacia
la
consolidación de procesos investigativos.
- Es un
espacio de discusión y formación integral de carácter interdisciplinario,
multidisciplinario
y
transdisciplinario, que amplía la interacción entre profesores y estudiantes
con miras a
fortalecer
el progreso científico.
- Son
grupos que adquieren instrumentos para el desarrollo de investigaciones, en un
ambiente
de
tertulia y diálogo donde se aprende a aprender y se descubre nuevo conocimiento
y
métodos de
aprendizaje.
- Grupo
humano que apoya y explora alternativas que hagan de la investigación una
fuente de
conocimiento
y eje central de desarrollo para la universidad.
- Grupo
con actividades que promueven la formación científica, generando una actitud
reflexiva
y crítica,
que contribuya al desarrollo de competencias en el estudiante para descubrir y
crear.
- Es un
espacio de formación, anexa a las labores académicas, y que busca formar
investigadores.
Es una alternativa y un apoyo para realizar procesos de investigación en que
se
comparte el conocimiento y la convivencia para ayudar a resolver problemas.
Como se
observa, son diversos los conceptos, con variados contextos y con diferentes
fines7; sin
embargo,
se detecta la importancia de apadrinar tanto a los semilleros de investigación
como a los
grupos de
investigación, mediante apoyo académico y financiero para que docentes y
estudiantes
desarrollen
proyectos de investigación conjuntos en beneficio de cualificar el plan
curricular de la
disciplina.
¿Para qué se investiga? El problema no es hallar conocimiento para solucionar problemas,
sino adquirir habilidades para transformarlo con el fin de hallar problemas. El
investigador
es un mercenario para hallar problemas y buscarles la solución.
La
vinculación a líneas de investigación y a actividades de proyección
universitaria, mediante la
planeación,
diseño y ejecución de proyectos de investigación, le permite al estudiante
apropiarse
de su
proyecto y de hacer valer sus intereses, pero debe demostrar, desde su propio
ingenio e
iniciativa,
el aporte a la construcción colectiva del conocimiento8. Esa construcción no
sólo se logra
en el
contacto con los compañeros, con los docentes sino también en el intercambio de
saberes,
de manera
que las actividades de investigación respondan a las demandas de la sociedad.
El
conocimiento de una realidad se presenta a través de las diferentes ciencias
(naturales,
sociales,
exactas, técnicas), que interaccionan en la universidad; y a partir de aquí se
crea la
necesidad
de buscar metodologías que puedan proyectar una directriz clara en la
investigación
formativa,
para buscar salir de los esquemas tradicionales epistemológicos enfrentando una
motivación
extrema para apropiarse de los hechos reales o problemas en una sociedad o
comunidad.
¿Qué sentido darle a una línea de investigación en las estrategias de la
carrera y la
universidad?
Universalizar el conocimiento es socializarlo, después de haber pasado por una
etapa
de
comprobación, es pasar de la investigación a la extensión y que sumado a la
docencia, son los
pilares
fundamentales de una universidad.
Los
procesos de la investigación en los semilleros pueden ser de dos maneras: uno,
realizar
investigación
propiamente y otro, formarse en investigación.
La segunda
forma se cumple paralelo a la función docente, lo que hace preciso detallarla
para
poder
comprenderla. La investigación como función docente está enmarcada dentro del
currículo
en cada
programa. Es decir, existe una serie de parámetros que pueden señalarse como
decisivos
para
favorecer esta actividad, entre los que se destacan: las cátedras o seminarios
de metodología
de la
investigación que incluyen los aprendizajes de metodología, de elaboración de
propuestas y
la
ejecución de procesos y trabajos.
El
aprendizaje de las metodologías busca fortalecer el proceso de formación
metodológica para
plantear y
llevar a cabo una investigación, proceso que se lleva de manera simultánea con
las
demás
asignaturas. La formación metodológica no tiene prioridad de posición dentro
del currículo,
para
algunos debería ir al principio, para otros en el intermedio y lo más generalizado
al final, de
manera que
facilite la elaboración de los trabajos de grado.
Paralelo a
este proceso básico de investigación, existen líneas de investigación que se
desarrollan
por
trabajos de investigación de los docentes y que fortalecen el conocimiento en
temáticas,
profundizando
y proyectando las interrelaciones con lo visto en otras asignaturas.
Responde a
los intereses de una cultura curricular, con acciones investigativas como
respuesta a
demandas
desvinculadas de las necesidades sociales, obteniéndose un proceso de
investigación
particular
o individual. Este proceso es típico de una cultura organizacional en el que la
visión de
los
procesos es característica de una concepción escolarizada.
Los
semilleros no soló contribuyen a formar en investigación, sino que también
forma profesionales
de mayor
calidad, de mayor capacidad de integración y de interlocución, y de mayor
compromiso
social.
Los semilleros de investigación no pretenden desplazar la misión investigativa
que deben
tener los
docentes y el compromiso que debe cumplir cada institución educativa, sino
generar
espacios
para crear y recrear el pensamiento. Por tanto, los semilleros de investigación
podrían
caracterizarse
por ser:
- Un
espacio para el afianzamiento de herramientas conceptuales y metodológicas, en
búsqueda
de nuevas
opciones que enriquezcan la relación docencia investigación.
-
Un punto de convergencia entre estudiantes y
profesores en pro de una cultura investigativa.
- Un
espacio donde los estudiantes son los protagonistas de su propio aprendizaje y,
en últimas,
los
responsables de construir su propio conocimiento y de adquirir actitudes y
aptitudes propias
para el
ejercicio de la investigación y la profesión.
Por esto,
los objetivos de los semilleros de investigación podrían resumirse en:
- Promover
la capacidad investigativa.
-
Propiciar la interacción entre docentes y estudiantes con miras a generar
conocimiento, el
desarrollo
social y el progreso científico de la comunidad.
- Generar
la capacidad de trabajo en equipo y la interdisciplinariedad.
- Fomentar
y gestionar procesos de aprendizaje y estrategias de investigación.
-
Conformar y participar en redes de investigación.
La
naturaleza de los semilleros de investigación de las distintas instituciones de
educación es
espontánea
y autónoma. De acuerdo con las metodologías y estrategias generales de cada
semillero,
se reconocen varias clases:
-
Grupos de estudio: se reúnen semanalmente para
profundizar sobre un tema de interés. Sus
actividades
básicas son las charlas, conferencias magistrales, talleres, seminarios, clubes
de
revistas,
salidas de campo y participación en eventos académicos.
- Grupos
de discusión: tienen reuniones periódicas alrededor de conceptos y métodos.
Construyen
textos básicos donde los participantes presentan ensayos que van desde una
simple
revisión bibliográfica hasta planteamientos estructurales y conceptuales.
- Grupos
de desarrollo: son grupos interdisciplinarios apoyados por las unidades
académicas en
las que se
desarrollan proyectos de investigación.
Procesos
de investigación
El
aprendizaje basado en problemas es un método que fortalece el proceso de investigación
formativa,
multidisciplinario, es universal en la educación superior. En este método de
aprendizaje
por
descubrimiento, el estudiante adquiere un conocimiento a partir de su
participación en el
hallazgo y
la determinación del significado.
Se inicia
con el planteamiento de una situación problemática, después de un diagnóstico
en
diversos
sistemas en que se halla; luego el alumno aprende por construcción del
conocimiento,
generando:
-
Búsqueda e indagación.
- Hallazgo
de situaciones semejantes.
- Revisión
de literatura.
-
Organización e interpretación.
- Planteo
de soluciones.
Entonces,
el aprendizaje basado en problemas tiene una dinámica que se resume:
- El
profesor plantea problemas.
- Se
analizan los términos del problema, se realiza comprensión y se somete a
segregación de
subproblemas
por los estudiantes.
-
Se realizan explicaciones, se plantean ideas
científicas e hipótesis.
-
Se discuten las hipótesis diversas para
descartar las menos favorables.
-
Los estudiantes identifican objetivos a partir
de una revisión bibliográfica.
- Existe
discusión sobre los aportes que exponen los alumnos dejando los que más
merezcan.
Para que
el modelo funcione, se requiere la voluntad y disposición de dos elementos
humanos: el
profesor y
el estudiante. El profesor como gerente de una organización que modela
estructuras
mentales,
que genera autoestima, ética y responsabilidad, que potencia la creatividad y
la
innovación,
y que crea y recrea conocimiento. El estudiante, quien desde el punto de vista
de sus
inquietudes,
su predisposición, y su avidez natural se cuestiona por lo que no conoce.
Esto
indica que los semilleros de investigación en la universidad forman en
investigación, y que
mediante
el aprendizaje basado en problemas rompen los esquemas del pensamiento
reduccionsita
y les permite potenciar la creatividad y el mismo pensamiento.
La
investigación desde la cátedra permite crear, facilitando en las clases el
planteamiento de
inquietudes
hacia la investigación para formar no sólo en los estudiantes, sino en los
docentes
estructuras
cognitivas que faciliten la realización de proyectos de investigación, sin
perder por esto
la esencia
de desarrollo de una temática como contenido curricular, sino fortaleciéndola
al poder
entenderse
desde diferentes perspectivas y comprender su aplicabilidad.
La cátedra
se desarrollaría dedicándola toda, o parte de ésta, a la motivación, asesoría y
evaluación
del progreso de los estudiantes con su proyecto de investigación, sin dejar a
un lado los
temas
planeados.
La
propuesta de formar para la investigación en la universidad es válida, lo mismo
que la estrategia
para
lograrlo. Para impulsar este nuevo modelo de enseñanza-aprendizaje es necesario
romper
con la
convencionalidad en los esquemas: mayor flexibilidad curricular,
contextualización de la
educación
y reconocimiento e integración con los demás actores del proceso.
La
investigación formativa es una necesidad dentro del contexto universitario,
porque dentro de los
8
criterios
de calidad que ha fijado el Estado para la educación superior y que identifica
a la
comunidad
académica en general, su planeación y puesta en marcha determinan acreditación
y
aceptación
social.
Para el
desarrollo de la investigación se hace necesario la programación de actividades
para dos
procesos,
independientes pero relacionados: el primero, con la premisa de hacer
investigación
desde la
acción pedagógica, teniendo como base la motivación con estudio de casos,
visitas,
cuestionamientos
y evaluación de innovaciones. El segundo, centrado en el trabajo de los
estudiantes
para, de manera progresiva, avanzar desde la investigación formativa hasta la
científica
y profesional.
Por sus
características, el proceso con los llamados semilleros de investigación
requiere una
continua
motivación desde las aulas y de un muy bueno apoyo docente, para que de forma
programática
vayan presentándose a los núcleos de estudiantes temas para el estudio y
propuestas
de proyectos para su realización dentro de líneas debidamente definidas.
Los nuevos
retos de la educación superior en Colombia le imponen a toda la comunidad
académica
abrirse en todos los campos. Pensar en seguir actuando como islas es atentar
cruelmente
contra el desarrollo del país9.
Los
modelos pedagógicos desgastados están hoy seriamente cuestionados; se está en
busca de
jóvenes
que más que tener información sean gestores de su propio desarrollo; el
análisis, la
confrontación
con la realidad y la construcción de nuevos saberes les imponen a las
instituciones
educativas
repensar en la pertinencia de evaluar cada una de las asignaturas que llenan
las horas
de los
claustros.
El
estudiante que se impone hoy no es aquel que recibe información en un aula,
repite lo que su
docente le
dice y lo pone en práctica a través de evaluaciones cuantitativas: va en busca
de
nuevos
retos, en la generación de espacios de reflexión que le ayuden a repensarse
como persona
en función
de una sociedad.
Ese estudiante
le reclama al sistema educativo actual más apoyo, ser oído, ser eje fundamental
de
desarrollo
humano y social, fines que pueden ser logrados a través de la actividad
investigativa,
realizada
desde los semilleros y grupos de investigación.
Las estadísticas
señalan cifras desoladoras sobre el número de científicos colombianos; muchos
de
nosotros al enumerarlos, si llegamos a cinco, creemos que son muchos, pero no,
realmente ha
habido
hombres de ciencia con gran vocación de investigadores, y que han tenido
compromiso con
su patria.
Hagamos ese ejercicio mental y veremos que resultan más.
Todos los
docentes deben tener un compromiso serio con la academia, y con la sociedad.
Los
espacios
de reflexión que se presentan deben ser mirados desde todas las ópticas, hay
que
entender
la realidad, aceptar que están dados a una sociedad que día tras día reclama
más justicia
social.
Pero la
transformación del país no depende única y exclusivamente del científico; para
resolverlo,
se
requieren decisiones políticas de los gobiernos que verdaderamente quieran
hacerlo y
dispongan
de recursos económicos.
La
necesidad de científicos de todas las denominaciones, de alto nivel de
formación académica,
pero
especialmente acompañada de una alta conciencia de la responsabilidad social,
se necesitan
porque
ellos son indispensables para el mejoramiento de la vida de los compatriotas.
La
globalización, fenómeno mundial, ha invadido todas las esferas: la económica,
la política, la social y obviamente la educación no puede ser ajena a este
fenómeno; pensar global implica tener una actitud de competitividad, y ésta se
valora básicamente con la actitud que traiga de aprender.
Para nadie
es un secreto que la cultura occidental, rezago del Medioevo, lleva a la
academia
acumulación
de tradiciones que constituyen paradigmas que ocultan las verdades; los modelos
pedagógicos
informan al estudiante pero le impiden avanzar en su formación integral, al
análisis.
La
construcción de saberes y obviamente la investigación han sido las cenicientas
de este proceso;
por
suerte, la zapatilla parece estar funcionando, espacios como éstos lo
demuestran.
Conclusión
La
investigación es cuestión de responsabilidad consigo mismo y con la sociedad.
La investigación
es el
correlato de contextos activos en los cuales se producen relaciones de
conocimiento
articuladas
con escenarios cotidianos, en los cuales los postulados del conocimiento son contingentes
y complejos.
No es
tarea fácil, no se trata de encontrar fórmulas mágicas y recetarlas; la
originalidad y la
creatividad
del investigador le permiten a éste generar un propio estilo. De todas maneras,
sea cual
fuere,
tiene que apuntar a cosas concretas: estar en la realidad y con ésta.
Los
semilleros permiten que sus integrantes exploren según sus gustos, capacidades
e
interpretaciones
y que seleccionen según sus expectativas, en donde el conocimiento deja de ser
un bien
particular, lo que conlleva a un diálogo entre saberes o una
intertransdisciplinariedad. El
aprendizaje
basado en problemas, como metodología didáctica, facilita esta exploración y
ayudan
ejercitar
en sus integrantes la comprensión de problemas, base fundamental sobre la que
actúa la
investigación.
Los
espacios que se generan alrededor de los semilleros de investigación son
propicios para un
proceso de
formación en investigación, en donde se adquieren nuevos conocimientos, se
aprende
a trabajar
en grupo, a pensar, a analizar, a creer que se puede aportar en la solución de
problemas
de nuestra
sociedad, y un sinnúmero de ventajas que pueden darse a través de una acción
voluntaria,
en donde estudiantes, egresados y profesores de pregrado y postgrado quieren
participar.
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